martes, 31 de enero de 2017

DON ÁLVARO DE RIVAS Y LA FORZA DEL DESTINO DE VERDI




En 1991, coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Ángel de Saavedra, un grupo de profesores del instituto de Córdoba que lleva su nombre hicimos un pequeño homenaje al Duque de Rivas. Fue mediante un librito con trabajos de divulgación en torno a su figura.
Como una amiga -y antigua alumna- me ha pedido que escanee
lo que yo escribí sobre "La forza del destino", aprovecho para enlazar el pdf aquí.

https://dl.dropboxusercontent.com/u/11148474/EL%20DON%C3%81LVARO%20DE%20RIVAS%20Y%20LA%20FORZA%20DEL%20DESTINO%20DE%20VERDI.pdf













domingo, 1 de enero de 2017

sábado, 31 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 298 (Y ÚLTIMA, CON UNA BREVE DESPEDIDA A MODO DE CONCLUSIÓN): "DEL MARAVILLOSO SILENCIO QUE EN TODA LA CASA HABÍA"

CERVANTES Y LA MÚSICA 298 (Y ÚLTIMA, CON UNA BREVE DESPEDIDA A MODO DE CONCLUSIÓN)
DEL MARAVILLOSO SILENCIO QUE EN TODA LA CASA HABÍA

"Fuéronse a comer, y la comida fue tal como don Diego había dicho en el camino que la solía dar a sus convidados: limpia, abundante y sabrosa; pero de lo que más se contentó don Quijote fue del maravilloso silencio que en toda la casa había, que semejaba un monasterio de cartujos."

(QUIJOTE II, Cap. 18)

Cuando nos acercamos a un asunto con cierto afán de profundidad corremos el riesgo de cometer un frecuente error de perspectiva; me refiero a algo así como un fallo de enfoque, por demasiada cercanía, que llevaría a la tentación de amplificar o magnificar lo que en pura lógica hubiera de mantenerse en su justa medida estadística.
Digo esto porque una obra tan grande en cantidad y en calidad como la de Miguel de Cervantes, y hecha en una época en la que la música tenía una presencia importante como parte de la cultura, es normal que abunde en referencias musicales. Y, aunque es verdad que éstas, en cómputo total, sobrepasan el medio millar, creo que no alcanzan a justificar la opinión que a veces he leído de querer colocar a Cervantes poco menos —y ahora exagero adrede— que como un músico que escribía literatura a ratos perdidos.
Cervantes era, eso sí, un hombre de mundo. Tenía cultura musical libresca y vital, disfrutaba de la amistad de músicos y, por haber trabajado en el mundo del teatro, había tenido que ocuparse de prever el aspecto musical de sus comedias y entremeses. Pero sobre todo, Cervantes era un gran observador y —quizás las casi trescientas citas que hemos venido espigando desde el 9 de marzo lo muestran— lo que más sorprende de su acercamiento al arte de los sonidos es la variedad del mismo. Y su exhaustividad. No hay aspecto de las músicas de su época, no hay función vital o social de este ejercicio que no encuentre un reflejo, a menudo atinado y brillante, en su obra.
Y todo ello, como decía, contextualizado en una época en la que lo musical tenía un peso difícil de imaginar hoy día. Conviene recordar que la invención del fonógrafo crea un antes y un después en la forma de comprender y utilizar la música. Los medios de grabación, reproducción y amplificación sonora han hecho de nuestro arte un fenómeno multiplicado, ubicuo, invasivo; pero han incidido paralelamente en una banalización de su potencial como lenguaje.
Hay en toda la literatura de la época —y me parece que de forma muy acusada en Cervantes— un gusto por reflejar la maravilla de los sonidos, los paisajes sonoros: el canto de los pájaros (presente en los seis famosos amaneceres del Quijote), los sonidos tranquilizadores, amenazantes o enigmáticos, las voces que resuenan en los collados y los valles, el fragor de las batallas. Se ha destacado muchas veces la admirativa y frecuente alusión al silencio, a veces adjetivado como "maravilloso" y comparado con realidades como "un monasterio de cartujos". Y por eso hemos acabado este pequeño homenaje así.

viernes, 30 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 297: "MUDAREMOS NUESTROS BAILES"

CERVANTES Y LA MÚSICA 297
MUDAREMOS NUESTROS BAILES

"Entran los músicos de gitanos, y dos gitanas bien aderezadas, y al son deste romance, que han de cantar los músicos, ellas dancen.
MÚSICOS.—"Reverencia os hace el cuerpo,
Regidores de Daganzo,
Hombres buenos de repente
Hombres buenos de pensado;
De caletre prevenidos
Para proveer los cargos
Que la ambición solicita
Entre moros y cristianos.
Parece que os hizo el cielo,
El cielo, digo, estrellado,
Sansones para las letras,
Y para las fuerzas Bártulos."
JARRETE.—Todo lo que se canta toca historia.
HUMILLOS.—Ellas y ellos son únicos y ralos.
ALGARROBA.—Algo tienen de espesos.
BACHILLER.—Ea, sufficit.
MÚSICOS.—"Como se mudan los vientos,
Como se mudan los ramos,
Que, desnudos en invierno,
Se visten en el verano,
Mudaremos nuestros bailes
Por puntos, y a cada paso,
Pues mudarse las mujeres
No es nuevo ni extraño caso.
¡Vivan de Daganzo los regidores,
Que parecen palmas, puesto que son robles!"
Bailan.
JARRETE.—¡Brava trova, por Dios!
HUMILLOS.—Y muy sentida.
BERROCAL.—Éstas se han de imprimir, para que quede
Memoria de nosotros en los siglos de los siglos. Amén."

(LA ELECCIÓN DE LOS ALCALDES DE DAGANZO)

jueves, 29 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 296: "SE SINTIÓ TOCAR UN ARPA SUAVÍSIMAMENTE"

CERVANTES Y LA MÚSICA 296
SE SINTIÓ TOCAR UN ARPA SUAVÍSIMAMENTE

"Y, en esto, se sintió tocar un arpa suavísimamente. Oyendo lo cual quedó don Quijote pasmado, porque en aquel instante se le vinieron a la memoria las infinitas aventuras semejantes a aquella, de ventanas, rejas y jardines, músicas, requiebros y desvanecimientos que en los sus desvanecidos libros de caballería había leído."

(QUIJOTE II, Cap. 44)

miércoles, 28 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 295: "QUE TOCABA UNA GUITARRA QUE LA HACÍA HABLAR"

CERVANTES Y LA MÚSICA 295
QUE TOCABA UNA GUITARRA QUE LA HACÍA HABLAR

"De esta hermosura, y no como se debe encarecida de mi torpe lengua, se enamoró un número infinito de príncipes, así naturales como estranjeros; entre los cuales osó levantar los pensamientos al cielo de tanta belleza un caballero particular que en la corte estaba, confiado en su mocedad y en su bizarría, y en sus muchas habilidades y gracias, y facilidad y felicidad de ingenio; porque hago saber a vuestras grandezas, si no lo tienen por enojo, que tocaba una guitarra que la hacía hablar; y más que era poeta y un gran bailarín."

(QUIJOTE II, Cap. 38)

martes, 27 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 294: "OTROS CANTABAN, OTROS COMPONÍAN"

CERVANTES Y LA MÚSICA 294
OTROS CANTABAN, OTROS COMPONÍAN

"Todos los del bajel se entretenían:
unos glosando pies dificultosos,
otros cantaban, otros componían..."

(EL VIAJE DEL PARNASO)

lunes, 26 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 293: "LAS CAJAS A LO BÉLICO TEMPLADAS"

CERVANTES Y LA MÚSICA 293
LAS CAJAS A LO BÉLICO TEMPLADAS

"Las cajas a lo bélico templadas
al mílite más tardo vuelven presto,
de voces de metal acompañadas."

(EL VIAJE DEL PARNASO)

domingo, 25 de diciembre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 292: "EN MENOS DE SEIS DÍAS MÁS DE SEIS MIL SONES"

CERVANTES Y LA MÚSICA 292
EN MENOS DE SEIS DÍAS MÁS DE SEIS MIL SONES

"Apenas salió el amo de casa, cuando el negro arrebató la guitarra, y comenzó a tocar de tal manera que todas las criadas le oyeron, y por el torno le preguntaron:
—¿Qué es esto, Luis? ¿De cuándo acá tienes tú guitarra, o quien te la ha dado?
—¿Quién me la ha dado? –respondió Luis—. El mejor músico que hay en el mundo, y el que me ha de enseñar en menos de seis días más de seis mil sones.
-Y ¿dónde está ese músico? -preguntó la dueña.
-No está muy lejos de aquí -respondió el negro-; y si no fuera por vergüenza y por el temor que tengo a mi señor, quizá os le enseñara luego, y a fe que os holgásedes de verle.
-Y ¿adónde puede él estar que nosotras le podamos ver -replicó la dueña-, si en esta casa jamás entró otro hombre que nuestro dueño?
-Ahora bien -dijo el negro-, no os quiero decir nada hasta que veáis lo que yo sé y él me ha enseñado en el breve tiempo que he dicho.
-Por cierto -dijo la dueña- que, si no es algún demonio el que te ha de enseñar, que yo no sé quién te pueda sacar músico con tanta brevedad."

(EL CELOSO EXTREMEÑO)